Haciendo camino al andar. Gustavo Otta y su experiencia europea.

 Haciendo camino al andar. Gustavo Otta y su experiencia europea.

En un caminar constante, sin pausas, con pasos a veces cortos, otros más largos, el trayecto artístico de Gustavo Otta se va construyendo de momentos llenos de música.

Desde hace muchos años Gustavo tuvo un sueño dando vueltas en su universo. Este inquieto músico, compositor y productor, recién bajado del avión, casi con las valijas por desarmar accedió a esta entrevista con El Árbol Cultura. Poseedor de una versátil y cálida voz, nos cuenta de su experiencia europea, ese viaje que duró 42 días recorriendo distintas ciudades de países como España, Francia, Alemania e Italia.  

Junto a él damos un paseo no sólo por el viejo continente sino también por su camino interior, aquel que lo conecta sin escalas a su presente.

-¿Cuándo empezaste a sentir que la música era parte de tu vida?

La música siempre estuvo ahí. Cuando era niño una canción se me quedaba grabada en el cerebro y la canturreaba en un loop interminable hasta que otra venía a reemplazarla. A los 5 años pedí una guitarra, lo hacía en cada cumpleaños y carta a Papá Noel. Tuve que esperar 2 años más hasta que, al ver mis padres mi insistencia y convicción, me la regalaron. Empecé aprendiendo canciones folclóricas y ya en 4to grado canté en público en un acto, solo con mí guitarra…todavía recuerdo algunos flashes de ese momento. Desde ahí nunca dejé de buscar y aprender de manera más o menos autodidacta, recopilando y difundiendo temas del cancionero nacional y latinoamericano. Cantar, aprender y ensayar, la música es una constante en mi vida y me ha marcado el camino en muchas ocasiones.

-¿Qué pincelada hacés de tu trayecto como músico?

Cuando empecé a tocar en público me presentaba en peñas folclóricas como solista, casi como una extensión de los actos patrios de los primeros años de la secundaria. Eso me llevó a sumarme en la delegación del colegio ENET N°1 para ir a Saldán Folclore Joven, como parte de la primera delegación de Río Tercero en participar en esa competencia. De allí salieron muchas formaciones y artistas con los que he compartido ensayos y presentaciones. Por ejemplo, junto a Carolina Ferreyra formamos un dúo con el que en el año 1995 quedamos entre los 5 finalistas del Pre Cosquín.

Pero sin dudas, de aquel proceso la pincelada más gruesa y extensa de mi trayectoria está ligada al grupo de folklore latinoamericano Kay Plazapi, con el cual ganamos el certamen de Espectáculos Callejeros de Cosquín 1998, he tocado en grandes y pequeños escenarios del país y con los que he abordado proyectos de lo más variopintos o disparatados. Afortunadamente, siguen siendo un presente en mi vida que siempre trae un as bajo la manga. En este camino de la música, he formado parte de hermosos proyectos como bajista, vocalista y productor en bandas de grandes cantantes de la región como Guillermo Vigliecca y Maru Chamella. Además, integré la murga estilo uruguayo de Río Tercero llamada La Mamurga como vocalista y haciendo mi aporte también como letrista y arreglador.

-Contanos qué te llevo a esta recorrida por Europa…

Es un viejo anhelo que durante años anduvo rondando en mis fantasías. Desde adolescente, cuando giramos con Los Kaypla siempre teníamos ofrecimientos para ir a tocar a Europa pero nunca lo pudimos concretar. 

Cuando empecé nuevamente a poner énfasis en mi proyecto personal, sentí que podía retomar ese sueño y hacerlo realidad. Así que empecé a prepararme para afrontarlo tanto en lo artístico como en lo personal, con el apoyo de mi compañera y mis hijos que me convencieron que este era el momento adecuado.

-¿De qué manera la viviste?

Fue una experiencia maravillosa, que todavía estoy procesando. Viajé solo con mi guitarra y una mochila, con la idea de tener flexibilidad de tiempos y movimientos, para adaptarme a lo que el viaje propusiera. 

Inicialmente, me contacté con personas y espacios culturales y pude armar algunas fechas, como para saber por dónde empezar. El resto de las presentaciones surgieron estando allá, por el contacto con colegas y personas en el camino. A lo que pude sumar rondas de guitarras y canciones con músicos de Europa y otros argentinos que ya están viviendo por allá y lo que representa para mí lo más bello que nos permite la música y el arte, compartir con otros, más allá de los escenarios y puestas en escena. 

Después, en lo personal, al ser la primera vez que viajo al Viejo Continente, poder recorrer las calles de diferentes ciudades, apreciar su historia, su arquitectura, sus monumentos y estructuras más emblemáticas, entrar en museos con objetos de toda la historia de la humanidad, ha sido un shock increíble.

-¿Hiciste repertorio qué tiene que ver con nuestro cancionero?

He sido folclorista desde mi infancia así que siempre tengo canciones del repertorio tradicional argentino y canciones latinoamericanas como parte del repertorio. También escribo canciones desde hace muchos años así que aproveché para mostrar un puñado de ellas cada vez que toqué, en especial en Madrid donde los cantautores son muy apreciados y hay espacios donde las nuevas composiciones son bienvenidas.

-¿Cómo fue la recepción?

Fue hermosa la reacción y las devoluciones de los europeos, en especial para con las canciones con ritmos argentinos. Intuyo que la síncopa y los ritmos en 6/8, tan habituales y naturales para nosotros en nuestro cancionero, son particularmente atractivas para aquellas culturas que no suelen tenerlo como parte basal de sus géneros musicales. A eso le podemos sumar la avidez que existe en aquellas tierras por todo tipo de expresión cultural. Ese combo los hace un espacio muy fértil para desarrollar cualquier repertorio que un artista quiera presentar.

-¿Quedaron puertas abiertas en el viejo continente?

Sin dudas! con las personas y espacios culturales que fui conociendo en el viaje hablamos sobre el próximo año y las posibilidades de coordinar con otros lugares que suelen realizar encuentros e intervenciones artísticas. La producción de una gira es sin dudas un trabajo que requiere dedicación y tiempo para concretarlo, las posibilidades están.

-¿Cuál es tu presente musical?

Actualmente, formo parte del grupo Resongo All Star como bajista y cantante, con el cual interpretamos música afrocubana y versiones de canciones de rock y del folclore latinoamericano. En paralelo y lo que pude mostrar en este viaje por Europa, es un proyecto personal que estoy desarrollando, donde las letras y la música de las canciones son propias.

-Un anhelo o anhelos…

Hay otro sueño que ronda en mi mente desde hace años, un proyecto que empecé muchas veces y nunca logré cristalizar, publicar un material con mis canciones. Los tiempos han cambiado y lo que antes imaginamos como una producción de 12 canciones bajo un formato físico, hoy se ha transformado en una producción audiovisual más concentrada y conceptual. Voy a producir algunas de mis canciones para compartirlas en plataformas digitales.

La invitación está hecha. Quedamos ansiosos para ver y escuchar lo nuevo de Gustavo Otta en su versión solista y con material propio.

El Árbol Cultura. “Amamos lo que hacemos, trazando puentes”

EL ARBOL CULTURA

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