Cultura flexibilizada.

 Cultura flexibilizada.

ALEJANDRA PALOMBARINI, Secretaria de Cultura. Foto: Mika Damico Bossio – @mika.fotografa

Luego de su paso como presidenta de la Biblioteca Popular Justo José de Urquiza de nuestra ciudad a fines de 2019 fue nombrada Secretaria de Cultura, Educación y Participación Ciudadana en el actual gobierno del Intendente municipal Marcos Ferrer. Su recorrido por la biblio tiene más de 10 años y el amor sigue intacto por esta institución pionera en Río Tercero.

Cambió de saco y optó por la gestión cultural pública. Hablamos con Alejandra Palombarini sobre qué siente en este cargo, los proyectos, el Museo Enrique Gandolfo (MEG), en el marco de una cultura flexibilizada no sólo por los nuevos parámetros de relacionarnos en pandemia sino también desde la mirada introspectiva, transformadora, y el hacer de los distintos actores.

-¿Qué balance hacés de tu gestión teniendo en cuenta que nació casi con la pandemia?

-Creo que si tengo que hacer un balance de mi gestión sería muy poco objetiva, ya que mis modos de ser y de trabajar tienen tanto que ver con la inspiración y lo pasional, que sería prácticamente un mal lugar poder hacerlo yo, creo que eso lo debiera de decir la gente, eso lo debería poner en palabras el vecino así como también el Municipio, el Intendente (Marcos Ferrer) o el mismo grupo de trabajo adentro de la Secretaría. Sí siento que hemos trabajado muchísimo, que hemos hecho todo lo posible para poder lograr durante la pandemia específicamente actividades y espacios desde lo virtual, lo digital, para poder decir que la cultura está presente de alguna u otra manera. Creo que hay grandes logros, grandes trabajos. Creo que el trabajo que se hizo el año pasado para el 3 de noviembre, para los 25 años, es un trabajo de archivo, de registro, de emociones, de articulación con todo lo que sucedió en aquel momento de la ciudad. Me llena de orgullo también que se vuelva a pensar en elencos municipales, es una gran apuesta a futuro. Tener un espacio cultural nuevo como el Museo Gandolfo abre puertas también a futuro no inmediato, para repensarnos como ciudad, repensar el espacio, para que la gente venga y se proponga allí, esa es la intención, no tiene porque ser mi mirada la última y definitiva bajo ningún punto de vista.   

-¿Cómo transitás este “nuevo” tiempo con las flexibilizaciones actuales?

-Este nuevo tiempo con las flexibilizaciones actuales uno lo trata con gran alegría más que nada por todas las instituciones que empiezan a moverse, por todas las posibilidades que eso implica, por las posibilidades de trabajo para los artistas, por las posibilidades de mostrar todo lo que se realizó durante este tiempo. Mucha incertidumbre igual. Creo que a partir del cumpleaños de la ciudad en adelante se realizaron varias actividades, de las cuales fueron muy difíciles de estar con una tranquilidad absoluta porque uno siempre está mirando que las personas, los vecinos se estén cuidando, que no corran ningún riesgo, que a veces eso implica mayor esfuerzo que lo otro, no por desmerecer lo otro, sino que implica como un esfuerzo emocional extra con esta idea de que todo funcione, sabiendo que hay otras áreas como de Seguridad que también se tiene que encargar de eso pero sin dejar de sentir de una u otra manera ese miedo que dejó instalado el Covid-19, miedo casi estructural a lo que pueda llegar a venir. Y se transita también con gran ansiedad para ver qué futuros espectadores tenemos luego de todo esto, cómo responde la gente a una venta de entradas para un show, cómo responde el público ante distintas propuestas. Creo que nos hemos acostumbrado a lo efímero, a lo rápido, a lo digital, a lo que podés cambiar de canal o de pestaña. Creo que ahí hay un cambio de paradigma, si bien lo presencial es insustituible creo que hay un nuevo mundo subyacente que aún no lo vamos a ver.

-Lograron concretar un viejo anhelo… ¿cómo nace el MEG y allí qué podemos encontrar? ¿Qué incluye su funcionalidad?

El intendente a inicio de año en las propuestas de obras puso la finalización del espacio cultural MEG (Museo Enrique Gandolfo) como un objetivo, así que estar dentro de ese plan fue maravilloso poder trabajar ese espacio para que esté a disposición de toda la ciudad, fue la verdad algo inesperado, algo emocionante, saber que eso hace 14 años que se venía traccionando, que no fuimos nosotros los que iniciamos ese trabajo, sin embargo tuvimos el privilegio de poder concretarlo, terminarlo, con sus defectos o lo que pueda gustar más a unos y a otros menos, pero al fin y al cabo dar esa respuesta final es emocionante. Y desde ese lugar pensar siempre que aquello que continúa, que se puede perpetuar en el tiempo, que no claudica, tiene sus frutos. Continuar tiene sus resultados. Y desde ese lugar ser también aliciente, incentivo, inspiración. Vuelve otra vez la palabra inspiración para otres, otros, otras artistas de la ciudad. De saber que su trabajo en algún momento va a ser reconocido, profeta en su tierra. Que se lo quiere, que se lo respeta, que se valora. Desde ese lugar me parece que es fantástico. La funcionalidad por ahora es ésta, tiene cinco salas, está la muestra de Gandolfo allí que va por sus distintas etapas, hay una sala dedicada a los ferroviarios y al tren. Es un edificio maravilloso que cuenta la historia de todos los riotercerenses. Es un espacio cargado de emocionalidad, de historia, de lo propio, de identidad. Creo que ya han pasado más de setecientas personas por este espacio, eso indica que era meramente necesario. Tenemos que dejar que todos pasen por allí y luego empezar a ver qué posibilidades tiene el espacio.        

-Hablanos de los proyectos en marcha y a futuro…

-Hay varios proyectos antes de finalizar el año, uno tiene que ver con la “Noche de los Museos”, otro tiene que ver con subir todo el material posible a nuestro micro sitio “Cultura en Casa” que está dentro de la página (web) de la Municipalidad de Río Tercero. También tiene que ver con propuestas en algunas plazas, con festejos de días puntuales, y a futuro, ya para el año que viene (2022), empezar a pensar aquello que nos quedó afuera, lo que sentimos nosotros que no hemos llegado aún como tiene que ver esta cuestión más territorial, pensando en las posibilidades de flexibilización y de reuniones, de aperturas y de encuentros, podemos empezar a trabajar lo que tiene que ver con los talleres culturales, que van a tener otro nombre, otra impronta. Vamos a seguir con el programa “Río Tercero lee”. Hay un montón de programas y proyectos pensados. Muchas veces debemos hacer un recorte por cuestiones de tiempo más que nada, por cuestiones de demanda que por allí no son propias, entonces debemos ir resolviendo. Ojalá podamos hacer un cuarto de todo aquello que venimos pensando.       

Ciclo «Esa musiquita»

-A nivel personal… ¿cómo te sentís en este cargo luego de la presidencia en la biblio?

La biblioteca (Popular Justo José de Urquiza) es como un gran amor que no deja de doler, en el sentido de que uno trabajó muchos años en ese lugar, con una mirada, con unos compañeros y compañeras de trabajo, con muchos objetivos, todos cumplidos salvo dos, pero quienes vinieron lo resolvieron y los cumplieron. Creo que uno cuando deja un lugar de la manera en que yo lo dejé, perdón que lo diga así, lo deja de manera muy satisfactoria porque sabe que el lugar va a seguir funcionando maravillosamente con la gente que está allí adentro, y eso habla muy bien de los espacios autogestionados que tienen un funcionamiento transparente, claro, donde hay una personería jurídica que se respeta a raja tabla. En donde la tesorería y la cuestión del dinero está esa información a disposición de todos. En donde uno se sienta en una mesa una vez por semana con la mayor cantidad de gente posible para poder tomar decisiones. Invito a que todo el mundo tenga un recorrido en alguna institución similar con una personería jurídica debidamente constituida. El voluntariado en ese sentido es fuertísimo. Uno termina en una presidencia respondiendo con su propia persona, con sus propios bienes, implica declaraciones juradas donde uno se desnuda por así decirlo en pos de un compromiso hacia la comunidad. Siento que se la extraña mucho y si algún día me necesitan volveré. Igual estoy en el “Rincón Infantil” (Biblioteca) aportando con lo que puedo. La biblio estuvo 100 años y va a seguir estando por mucho tiempo más, eso me llena de orgullo. Haber tenido la posibilidad de formar parte de un espacio así es algo que le voy agradecer a la vida. Todo el aprendizaje, amigos…es indescriptible.

Y desde ese lugar, en este cargo, es un aprendizaje constante, diario, es un mirarse y mirar para afuera las 24hs. Es una gran pregunta todo el tiempo pero con el aliciente de lo posible, esta palabra que tiene que ver con la política en su definición más primaria. Tiene que ver con el arte de poder transformar, hace que la inspiración y la pasión que le ponemos a estos espacios estén siempre a flor de piel. Generalmente son siempre más dudas que certezas porque uno se autoexige muchísimo, quiere que las cosas salgan maravillosamente y que sean bien recibidas. Uno lo hace desde ese lugar con el mismo corazón que se le puso a otros lugares. Es distinto, tiene otros modos, tiene otro recorrido, tiene otras instancias, tiene mayor alcance, tiene otras reglas pero está lleno de posibilidades.

Siento que este espacio que uno está ocupando en este momento, en mi situación personal, termina siendo absolutamente coherente con mi modo de pensar, con la militancia cultural, con todo lo que he promovido y puesto en palabra los doce años que trabajé en la biblioteca, y tiene que ver con que si uno quiere ser parte de algo, si uno quiere transformar, si uno quiere modificar, si uno quiere trabajar en pos de la comunidad, de los ciudadanos, debe ocupar los lugares, debe animarse. Probar aunque sea. Después se verá si uno está para eso o no está. Y saber y poder ver en el camino si está haciendo bien o mal las cosas. Para eso también es fundamental la mirada de los de afuera, que a veces no es tan sencillo, a veces no se animan a ponértelo en palabras. El desafío es, sea el lugar que sea, que se transite, salir transformado.

EL ÁRBOL CULTURA – «AMAMOS LO QUE HACEMOS, TRAZANDO PUENTES»

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